El pintor Pablo Ruiz Picasso se alojó en dos ocasiones en Horta de Sant Joan concretamente en 1898 y en 1909. No fueron estancias demasiado largas pero si influyeron de una manera muy profunda en su creación pictórica, de hecho fue en esta población donde Picasso se inspiró en la corriente artística del cubismo, algunos estudiosos dicen que por la peculiar forma que presenta la población de casas abigarradas en distintos niveles por la orografía del término municipal y otros lo atribuyen a la inspiración despertada por la presencia de las imponentes Rocas de Benet y su llamativo perfil.

El Centro Picasso de Horta de Sant Joan está situado en el antiguo hospital de estilo renacentista que se construyó en 1580 para acoger enfermos y transeúntes, durante las guerras carlistas fue incendiado y durante una época acogió al cuartel de la guardia civil. Después de sufrir una profunda restauración se abrió al público el año 1992 como sede definitiva del Centro Picasso.

El Centro Picasso es una entidad privada sin ánimo de lucro que pretende homenajear la figura del insigne pintor y uno de los artistas mundiales más geniales que generó el siglo XX y mostrar los fuertes lazos de estima que se establecieron entre el pintor y Horta de Sant Joan.

En el centro se exponen casi 200 obras facsímil realizadas durante la estancia del artista la población y también de otras obras pintadas en Barcelona o París claramente inspiradas en el los paisajes de la población.

El centro ofrece la posibilidad de ver juntas todas las obras correspondiente a dos épocas de la evolución artística de Picasso los primeros pasos hacia un estilo libre y personal que son los que corresponden a su visita de 1898 y la explosión del cubismo en el año 1909.

Las obras originales están actualmente diseminadas por colecciones privadas y museos de todo el mundo.

Gran parte de las obras de Picasso en Horta de Sant Joan son paisaje. En nuestro museo podrán disfrutar del resultado de la interpretación que hizo el pintor de los paisajes que rodean nuestro municipio, basta con mirar por la ventana o salir a dar un paseo para poder observar los mismos paisajes que Pablo Ruíz plasmó pictóricamente a través de su visión directa hace ya más de 100 años.