Montaña de una singular belleza y un enclave no sólo caprichoso sino más bien idílico que da al visitante la oportunidad de disfrutar a tan sólo 2 km de la población de una variedad de sensaciones y emociones de todo tipo: espirituales, bucólicas, botánicas, pictóricas, paisajísticas, fotográficas, visitando cuevas y cañones

Saliendo del convento por el camino de la izquierda iremos subiendo suavemente y encontraremos al pie de los barrancos la Cueva del Moro. Siguiendo el camino de los cipreses llegaremos a la cueva y a la fuente de San Salvador, a partir de aquí el camino es más angosto y empinado, siguiéndolo en el sentido de las agujas del reloj llegaremos a la cima a una altura de 750 m sobre el nivel del mar a la izquierda y un poco más allá de la roca tallada encontraremos las ruinas de lo que fue la ermita de Santa bárbara y un cañon de 80 m de profundidad.

La majestuosa vista no sólo de Horta de Sant Joan sino de toda la comarca de la Terra Alta y de la franja de Aragón, con la que nos obsequia la cima hace que no olvidemos fácilmente la experiencia, si tenemos la previsión de llevar unos buenos prismáticos y una cantimplora para reponer líquido.

El espectáculo está servido, de forma exclusiva e individual.

El convento de Santa bárbara parece ser que se construyó entre la segunda mitad del siglo XII y el siglo XIV en la época de los templarios, la fachada y el primer tramo de escaleras pertenecen al siglo XV. El estilo del temple responde a las últimas épocas del románico.

El motivo de la construcción parece ser que fue el de enaltecer más la imagen de la virgen que entonces se encontraba en una pequeña ermita. Fue regentada durante muchos años por capellanes seculares.

El magistrado de Horta llamó a los franciscanos entre 1517 y 1543 y fue entonces cuando le pusieron la denominación franciscana de Nuestra Señora de los Angeles.

El hecho más trascendental que ocurrió fue la llegada el año 1547 del franciscano lego llamado Fra Salvador, personaje que nació en Santa Coloma de Farners Girona y que cuando tenía 14 años marchó de su población para hacer de criado en el monasterio de Montserrat.

Después de recorrer diversos lugares a los 20 años ingresa como religioso en el convento franciscano de Santa María de Jesús donde el día 3 mayo de 1540 es ordenado con los hábitos del convento, en aquel momento fue cuando empezó según la historia a realizar milagros y debido a que rápidamente se popularizó su fama en toda la zona los superiores con el fin de recuperar la tranquilidad de la comunidad lo enviaron al convento de Jesús de Tortosa.

Después fue trasladado a la población leridana de Bellpuig donde se repitió la historia, los alborotos ocasionados por los milagros obligaron a la comunidad a trasladarle al convento de Horta pensando que en aquel lugar desconocido y alejado de todo núcleo urbano la gente se olvidaría.

No fue así, sino todo lo contrario y la ciudad fue invadida por cerca de 2000 enfermos que venían a buscar cura para sus males, hasta tuvo que ir a Madrid llamado por Felipe II para qué le curarse una enfermedad.

Fue tal la implicación del fraile con la población que llegó a tomar el nombre de la misma, aunque no había nacido en ella, pasando a llamarse Salvador de Horta.

Aunque su vida continuo por otros lugares murió en Cerdeña el 18 marzo de 1567 a la edad de 47 años y fue declarado santo el 17 abril 1938.

Para los habitantes de Horta el día 18 marzo que es el día de San Salvador los aglutina a los pies de su montaña y de su santo, estén donde estén, sea festivo o laborable para un nacido en Horta el 18 marzo es más que un domingo, es más que un día festivo. es el día que todos tienen que acudir a ofrecer el corazón y el amor a su Salvador el Santo de Horta.