PICASSO NUNCA SE OLVIDÓ DE HORTA, Y HORTA TAMPOCO SE HA OLVIDADO NUNCA DE PICASSO

Los vínculos que unieron Picasso y Horta fueron afectivos y plásticos. El hecho de que su amigo, Manuel Pallarés, lo trajera a su casa de la calle Grau Nº 11 para recuperarse de una enfermedad contagiosa, y el hecho de que en un momento de peligro Pallarés lo salvara o lo ayudara a superar el riesgo que corrió de ahogarse, quedaron para siempre grabados en el corazón del artista. Todo ello demuestra que, detrás de un mordaz e iconoclasta artista, había un gran sentimental.

De su estancia durante el período desde el verano de 1898 hasta Febrero de 1899, lo que parece que más impactó la imaginación del artista fueron los puertos de Beceite. Mucha gente no entiende la relación del artista con la población hasta que visita el Parque Nacional. La ruta que siguieron con su amigo era cansada y pedregosa, pero con el premio del espectáculo natural de aquellos grandes valles, aquellos riscos verticales con unos saltos de agua y vegetación excepcionales, justo en el mismo momento que España se hundía por la pérdida de sus colonias e inmersa en la guerra Cuba, el artista recuperó su salud con las aguas vírgenes y no contaminadas de los Puertos. Éstas que representan algo así como la fuente de la vida. Todo este contacto con los elementos y las formas más primitivas de la vida y de los hombres enraizados en una tierra, son posiblemente parte de la piedra de apoyo de su gran cambio como artista tras su salto a Madrid. Enviando una obra a la Exposición General de Bellas Artes en 1900, se dirige a París para asistir a la Exposición Internacional. Posteriormente vuelve a Barcelona, donde dispone de un pequeño estudio para trabajar.

Después de 10 años, para celebrar el venturoso azar que le trajo a nuestra tierra, el artista decide volver a Horta en compañía de su pareja Fernanda Oliver. Su obra es en aquel momento un homenaje al pueblo que había conocido entre los 16 y 17 años. Los hombres, los pueblos y las culturas permanecen en la historia con más o menos intensidad en la medida que han creado estilo y han dejado una huella indeleble en el tiempo. Consciente de ello, Picasso inscribe a Horta en el estilo cubista del momento para la eternidad.

Picasso es el artista que posee el más amplio abanico de registros que se puede detectar. En este sentido, una de sus dimensiones es la de poder trabajar desde casi la miniatura a la obra de concepción y ejecución grandiosa. El segundo aspecto es más frecuente que el primero, y ello se debe posiblemente a la grandiosidad del paisaje que observa, presidido por la montaña de Santa Bárbara y las cumbres de los Puertos.

La figura de Picasso quedará para siempre ligada a Horta de Sant Joan, y será presente a través del Centro Picasso de Horta, que expone su arte, su estilo y parte de su historia.

Centre Picasso