PUERTOS DE TORTOSA BECEITE

Los Puertos de Tortosa-Beceite son un impresionante macizo calcáreo con una extensión total de 800 km². El término de Horta de Sant Joan disfruta de 4.443 ha. del total del Parque. La vegetación del mismo es variada y su enclave geográfico hace que se puedan encontrar especies africanas y nórdicas. La gran variedad de riqueza natural que posee ha hecho posible que haya sido declarado zona de Espacios de Interés Natural por la Generalitat de Catalunya.

Las pistas, caminos y senderos de los que está plagado, llevarán al viajero, no tan sólo a contemplar paisaje impresionante gracias a la perfecta armonía entre agua, cielo, frondosidad y vida animal, sino también a comprobar las infinitas posibilidades que tienen de poder desarrollar su espíritu de aventura.

Cuevas y simas, escalada, rutas de gran recorrido, puenting, trecking, barranquismo, bicicleta todoterreno, ala delta, espeleología etc. Los itinerarios a pie, a caballo, en 4×4 o en bicicleta pueden ser idóneos para toda la familia.

Un 33% de los Puertos son Reserva Nacional de caza, y dispone actualmente de unos 1.500 ejemplares de cabra hispánica, la vivacidad y belleza de las cuales hacen que su contemplación sea algo más que la aparición de un ser vivo de dimensiones considerables. Verlas escalar a la velocidad del rayo por los mismos riscos donde los escaladores se pasan horas, es uno de los espectáculos más fascinantes que la naturaleza nos puede proporcionar.

Los cazadores pueden encontrar en la zona de caza controlada, magníficos ejemplares de jabalí, perdiz roja, conejo, liebre, zorro, tordos, tórtolas o paloma torcaz.

En los últimos tiempos es frecuente el safari fotográfico. Los amantes de la libertad total y siguiendo la pista principal de los Puertos, asfaltada, encontrarán en plena naturaleza un lugar preparado para la acampana autorizada, muy cerca del área recreativa de La Franqueta.

EL VENTADOR

Esta zona es, sin duda, la máxima expresión de la naturaleza en los Puertos. Es tan impresionante la eclosión de de simas, vegetación, desfiladeros, aguas rápidas espumosas y trémulas, que acaban tranquilas en pozas, ahora verdes, ahora azules y siempre transparentes del río Canaletes.

EL SALTO DE SATORRES

Combinación del ingenio del hombre y capricho de la naturaleza, aparece ante nuestros ojos una muestra del aprovechamiento hidráulico el molino de Satorres. La masía de Satorres, con su huerta en la parte superior, en la depresión en forma de herradura abajo, y detrás del salto de agua podemos encontrar una balma donde antiguamente se guardaba el ganado, y a sus pies, una poza de considerables proporciones.

LAS ROCAS DE BENET

Verdadero símbolo de Horta cuyo perfil se ha convertido en un logotipo natural de la población. Rocas vistosas, firmes y altivas como ninguna, presiden la primera imagen que recibimos de nuestra población y de los límites del Parque que pueden ver, vengan de la dirección que vengan.

Impresionantes rocas dolomíticas de una altura de 925 metros sobre el nivel del mar, muy conocidas por los escaladores. Nombres como la Llastra, Puro y Punta Escofet, tienen un recorrido máximo de escalada de 375 mDe fácil acceso por pista forestal, un todo terreno puede llevarnos hasta la base. Se pueden hacer excursiones de todo tipo hasta el área recreativa de La Franqueta, a 10 km, con cualquier tipo de coche.

Por lo que respecta a la duración y a la dificultad los itinerarios hechos a pie, con bicicleta, o con 4×4, pueden ser idóneos para todas las edades, pero seguro que si los realizamos con el viejo y noble todoterreno, podremos disfrutar de una experiencia inigualable e inolvidable, viviendo y sintiendo de una forma más natural, armónica y sosegada de los infinitos detalles que la naturaleza nos brinda al paso. La meta a conseguir puede ser larga y variada, que puede ir desde una merienda, explorar la cueva del Cunill, darse un baño o buscar cabras salvajes con un teleobjetivo.

Todo ello no comporta ninguna dificultad especial, no obstante, es conveniente tener en cuenta llevar siempre la ropa adecuada con la época del año en que os encontréis, y tan ligera como sea posible. Un gorro y un canguro impermeable de los que se pueden llevar en el bolsillo. En cuanto a instrumentos, una brújula o un reloj altímetro os puede avisar de un cambio de tiempo súbito. No son de fiar las nubosidades repentinas que pueden producir fuertes chubascos, dependiendo de la época del año, como tampoco hay que fiarse de la niebla. Un cuchillo, una cantimplora llena, un trozo de cuerda, y siguiendo la tradición de muchos pastores, un grano de ajo, que dicen que frotado por las botas aleja a los escorpiones.

El tipo de calzado es lo más importante. Las botas deben ser ligeras, que no les entre agua y que se agarren al terreno. Y el elemento más importante: un plano de los Puertos. En las tiendas especialidades se pueden encontrar dos distintos. Uno publicado por el Servicio Geográfico del Ejército y otro por la Unió Excursionista de Catalunya.

Siguiendo con las recomendaciones, sobre todo para aquellos que se internen por las pistas utilizando un todo terreno, es muy conveniente recordar que están dentro de un mundo sin prisas, ni semáforos, ni siquiera señales de tráfico.

Tenemos que pensar que las pistas forestales no están hechas para correr, sino para poder llegar donde se pretende y que en cualquier recodo nos podemos encontrar con una excursión a caballo, otro vehículo o algún rebaño de cabras. Hay que circular siempre con el depósito lleno de combustible, aparcar donde el coche no estorbe, por muy inhóspito que nos parezca el lugar. Y por último, tener mucho cuidado con las falsas explosiones de los tubos de escape.

Además de tener extremo cuidado con encender fuego y con las colillas del tabaco, ya que desgraciadamente los Puertos disponen de una trágica historia encima, con incendios forestales con resultado de víctimas mortales.

Los Puertos de Tortosa-Beceite son, sin lugar a dudas, un lugar para descubrir, perderse (figuradamente) por sus rincones y sendas, y disfrutar de paisajes irrepetibles. Un lugar para disfrutar de los cinco sentidos. Una experiencia inolvidable.