La comarca del Matarraña es la comarca limítrofe con la Terra Alta y que, a la vez, forma la frontera entre Cataluña y Aragón. Son muchos los nexos de unión entre ambas, desde las lingüísticas, pasando por los productos agrícolas y algunas de sus costumbres.

Desde estas líneas queremos hacer un pequeño resumen de la misma, así como de sus poblaciones más llamativas desde el aspecto turístico. Las poblaciones pertenecientes a esta comarca son: Arenys de Lledó, Beceite, Calaceite, Cretas, Fórnoles, La Fresneda, Fuentesplada, y Lledó, Mazaleón, Monroyo Peñarroya de Tastavins, La Portellada, Ráfales, Torre de Arcas, Torre del Comte, Valdertormo, Valderobres y Valjunquera.

El valioso legado arquitectónico que atesora los pueblos de la comarca del Matarraña, junto al entorno natural que la rodea, convierten esta zona en un destino turístico de primera calidad. Epacios naturales con mucha riqueza paisajística, flanqueados por los conocidos Puertos de Beceite, con riquísimos paisajes, el patrimonio monumental de sus poblaciones con cascos urbanos declarados Conjunto Histórico Artístico, las pinturas rupestres que podemos observar en alguna población, y la red de museos y salas de exposición, hacen de la comarca un destacado enclave turístico.

Su gastronomía y productos de la tierra, encabezados por su jamón con Denominación de Origen, el aceite de Oliva virgen extra, los quesos de cabra y los dulces tradicionales, contribuyen a que sus pueblos sean un destino sin igual.

VALDEROBRES

Capital administrativa de la comarca, bañada por las aguas del río que da nombre a la misma, es una población de obligada la visita, tanto por su patrimonio artístico cultural como por su gastronomía y materias primas. Lugares de interés:

Castillo-Palacio e Iglesia de Santa María la Mayor. Monumento impresionante que preside el perfil de la población. Especialmente llamativo el rosetón de la Iglesia de Santa María la Mayor. Entrando por el puente gótico, sobre el Matarraña, podemos ver la entrada espectacular de la población, por el portal de San Roque. El puente medieval es una pieza fundamental de la arquitectura de la población e imagen del pueblo. El mismo atraviesa la antigua puerta principal de acceso al recinto amurallado a través del portal antes mencionado.

Casa de los Moles. Construcción correspondiente a finales del gótico con la clásica galería exterior techada y cubierta por delante en la parte alta.

Ayuntamiento. Construcción inspirada en el Ayuntamiento de Alcañiz, en el que se le añadió una lonja destinada a los fines comerciales. Se construyó bajo las órdenes del maestro Antonio de Champanach, de estilo manierista. Fue finalizada en 1599, fecha que aparece reflejada en el escudo que preside la fachada.

Palacio. Además de ser uno de los edificios más antiguos de Valderobres, esta impresionante construcción situada en los pies del Castillo es uno de los que más transformaciones ha sufrido. Su función original era el lugar para recaudar impuestos. En el mismo edificio, aunque claramente diferenciados, se encuentra el antiguo hospital que en su época fue albergue para pobres, y propiedad de la Iglesia. Con el paso del tiempo pasó a ser utilizado como escuela municipal y como almacén.

Castillo. Otra parte del mencionado complejo es el Castillo que marca la silueta de la población, construido según se cree, a finales del siglo XII, aunque algunos estudiosos no desechan la posibilidad de que fuera de anterior construcción. En 1931 fue declarado Monumento Nacional.

Santa María la Mayor. Unida a la figura del Castillo-Palacio y construido en honor a Santa María la Mayor, la Iglesia de Valderobres es uno de los más espectaculares ejemplos del gótico levantino en la provincia de Teruel.

LA FRESNEDA

Su Plaza Mayor es uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes de todo Aragón, presidida por su Ayuntamiento. Finalizado a finales del siglo XVI y construido en estilo gótico renacentista con amplia lonja. Desde la misma se accede a la magnífica Calle Mayor, que conduce hasta un cruce de calles donde se encuentra el Palacio de la Encomienda.

Es interesante visitar también el antiguo Convento de los frailes Mínimos, donde se respira un ambiente de paz paseando por los pinares del Valle del Silencio. En la parte alta de la población se sitúa la Iglesia de Santa María la Mayor, del siglo XVII. El Castillo, de la orden de Calatrava, y las ruinas de la ermita de Santa Bárbara, donde hay ubicado un observatorio astronómico y se pueden presenciar las maravillosas salidas del sol.

BECEITE

Es una de las poblaciones más atractivas de la comarca del Matarraña, a su vez, entrada natural a los Puertos a los que da nombre. Con una población cercana a los 650 habitantes, es limítrofe a los municipios de Valderobres y Cretas.

Es el auténtico pulmón verde de la comarca. En su término municipal se encuentran los nacimientos de los ríos más importantes de la zona. La localidad está a una altura de 580 metros sobre el nivel del mar. Su término municipal está cubierto, en su mayoría, por superficie forestal, y en parte de dicho término podemos encontrar la Reserva Nacional de Caza. El casco urbano de Beceite está declarado Bien de Interés cultural por el Gobierno de Aragón, y dentro de su término municipal podemos encontrar una Zona de Especial Protección para las Aves.

Los lugares dignos de visitar de la población, al margen del casco urbano, y algunos ya citados son: Los Molinos Papeleros, que presiden la ancestral industria papelera de la población creada por los árabes. El Ayuntamiento, obra arquitectónica digna de mención. Iglesia de San Bartolomé. Ermita de Santa Ana. El Calvario. El Palau. La Presoneta y La Botera. Portal de San Gregorio .

CALACEITE

Considerada la capital cultural de la comarca del Matarraña, es una zona con grandes influencias de las tierras catalanas y levantino, con unas costumbres, historias y paisajes, que sorprenderán a cualquier viajero que entre en esta tierra, a medio camino entre el Mediterráneo y la Península interior. Calaceite es una población con un gran valor y belleza arquitectónica. Como algunos pueblos de la comarca, fue declarado un Conjunto de Interés Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural.

La zona central del casco urbano de la población orbita alrededor de la Plaza Mayor y de su Templo Parroquial. De este núcleo parten las tres vías principales que atraviesan la población y que conectan con los portales capilla dedicados a la Virgen del Pilar, a San Antonio y a la desaparecida virgen del Rosario.

Su perfil urbano está compuesto por dos núcleos elevados originarios, que son la Torreta y el Castillo. Entre el siglo XVIII y principios del siglo XIX, la rodea tuvo una gran expansión arquitectónica, en cuyo período se construyeron muchas casas de las que aún se puede observar los escudos en sus portadas. Detalle que remarcaba la prosperidad económica de la población por el cultivo del aceite, del que Calaceite ha sido históricamente el máximo productor de la zona.

PEÑARROYA DE TASTAVINS.

Su término municipal forma también parte de los Puertos de Beceite. Con barrancos, simas y pinares de gran belleza, es un lugar idóneo para practicar los deportes de montaña. Podemos destacar las Rocas del Masmut, donde se puede practicar la escalada. Encima de este grupo monolítico, con paredes de 100 metros, habita una colonia de buitres, y si tenemos la precaución de ir provistos de prismáticos, podemos observar la diversidad de la fauna salvaje que habita en la zona. Peñarroya de Tastavins es una población ideal para los amantes de la naturaleza y el excursionismo.

Con una población cercana a los 550 habitantes, pasear por sus calles empinadas es un verdadero placer para la vista, disfrutando de la belleza de sus edificios, de arquitectura popular, y la gran variedad de flores que llenan sus balcones. La urbe conserva edificios construidos entre el siglo XVII y el siglo XVIII. De los monumentos de la población podemos destacar el Santuario de la Virgen de la Fuente, situado a 2 km de la población, de estilo gótico y con artesonados mudéjares que están catalogados como unos de los más importantes de Aragón. Todo el conjunto forma parte de una hospedería con patio interior y una ermita barroca. Debajo del altar de la ermita fluye una fuente de 15 caños.

 Otro edificio digno de visitar es la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor, construida en el siglo XVIII. Edificio de gran austeridad exterior pero de gran monumentalidad en su interior. Es de estilo arquitectónico renacentista y las pinturas que adornan el interior son de estilo barroco. En la parte alta de la población se encuentra el museo tecnológico "Lo Masmut”, en el que se puede visitar una exposición permanente titulada “Vida y Oficios Tradicionales: Lo Masmut". Consta de nueve salas dedicadas a la bodega, la cuadra, la elaboración del vino, la siega y la trilla, la despensa y la elaboración del pan, el hogar y el comedor, la alcoba y el dormitorio, la carpintería y la herrería. Es una visita indiscutible para conocer las costumbres de la zona. En los antiguos establos del Santuario de la Virgen de la Fuente se encuentra el Centro de Interpretación del Porcino, en el que podemos observar la importancia del sector porcino en la zona y su carga cultural y antropológica. Con motivo del hallazgo de un dinosaurio en el barranco de L´Escresola, se ha creado el museo paleontológico de Peñarroya.

En el municipio de Peñarroya de Tastavins forman parte de la zona de producción de dos productos de calidad como el jamón y el aceite de oliva de virgen extra, comercializados como D. O. "Jamón de Teruel". Y D. O. "Aceite del bajo Aragón".

CRETAS -QUERETES

La historia de la población ha marcado, de una manera imborrable, su paso en las casas de piedra en los portales que defendían antaño la población, y en antiguos molinos de aceite rodeada de campos llenos de olivos, almendros, viñas etc. Dispone de zonas de baños naturales que se podrían calificar de idílicas.

La bonita población de Cretas, de casi 600 habitantes de Villa, sobre todo por la sobriedad de sus plazas y edificios. Todo el núcleo urbano presenta calles, pasadizos con rincones de un encanto especial, como la Capilla de San Roque, junto a uno de los portales de la antigua muralla o el Portal-Capilla de San Antonio. También disfrutaremos de estas sensaciones paseando por la calle de la Orden de Calatrava.

La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es un claro ejemplo de la arquitectura aragonesa renacentista. Su edificio fue construido con la sillería, perteneciente al antiguo Castillo cretense que se utilizó como fortaleza. Todo ello testimoniado por las almenas que la coronan. En su espectacular Plaza Mayor, con sus casas solariegas, destaca La Picota. Columna construida en 1584 y actualmente restaurada, y que  el decir popular comenta que era utilizada para amarrar a los condenados a la horca.

En su término municipal podemos disfrutar de fuentes de aguas inagotables, como la monumental Font de la Barra o la Font de les Eixetes, construida en 1552. En las afueras de la población destaca la Ermita de la Virgen de la Misericordia, un templo rural de grandes proporciones, construido en el siglo XVI desde donde se pueden observar las hermosas vistas de los Puertos de Beceite. Podemos visitar también el poblado ibérico de Els Castellans, perteneciente a la época aproximada del siglo V al siglo III a. C., y las pinturas rupestres de Els Gascons, arrancadas al principio del siglo XX y expuestas hoy en el Museo Arqueológico de Catalunya en Barcelona.