EL CERCANO EBRO

A pocos kilómetros de nuestra población y comunicado por una excelente carretera que atraviesa la Sierra de Pauls, con lo que disfrutaremos de un bonito paisaje. Nos encontraremos frente al río Ebro en la zona fronteriza de la comarca de la ribera del Ebro y la comarca del Baix Ebre, Su orografía trabajada por el río durante millones de años, ha conformado un amplio valle interior donde se pueden encontrar ecosistemas de montaña y fluviales, mezclados con fértiles huertas de fruta, viña y olivos. Dichos ecosistemas se conservan íntegros y salvajes gracias, sobre todo, a sus habitantes y a las distintas administraciones que se han preocupado de mantenerlo. Los diferentes bancos de arena, islas del río, declarados zonas de protección, así como los exuberantes bosques de Ribera, donde podemos encontrar una gran diversidad de flora y fauna, le dan a la zona un gran valor natural y turístico, siendo nuestra responsabilidad, mantenerlo y respetarlo.

El río es fuente de vida que ha permitido establecerse al hombre a lo largo de la historia. Lo ha respetado y aprovechado como vía navegable desarrollando una cultura y un país propio. Masías, torres de vigilancia, norias de riego, campos de cultivo, castillos, y villas de herencia musulmana o templario. Ermitas e iglesias, testigos mudos de la conversión y expulsión de nuestros antepasados los moriscos.

Y desgraciadamente, también ruinas que evidencian la parte más oscura del ser humano reflejada en la fatídica Batalla del Ebro como culminación de una guerra que nunca hubiera tenido que ocurrir, como ninguna de las de la historia.

A continuación reflejaremos unas líneas descriptivas de las poblaciones más llamativas sobre su aspecto turístico para ser visitadas.

MIRAVET

Castillo de Miravet.

Castillo monumento declarado Bien de Interés Cultural, propiedad de la Generalitat de Cataluña que se ha convertido en uno de los más visitados.

Fue una antigua fortaleza islámica convertida por los templarios en un castillo convento, a mediados del siglo XII.

De arquitectura románica cisterciense, está considerado uno de los mejores ejemplos de la arquitectura religioso militar de los templarios en todo occidente, junto con el Castillo de Peñíscola.

De origen andalusí, fue transformada, como hemos comentado, por los caballeros de la orden del Temple, que lo reformaron creando un castillo convento, con lo que finalmente su arquitectura es una mezcla de estilos islámico, bizantino y cisterciense, junto con el estilo que predomina en la construcción perteneciente al románico tardío y al gótico de transición. Su impresionante mole domina la majestuosidad del río. El Castillo de Miravet es el segundo castillo románico más importante de España y el que cuenta con más dependencias cubiertas en Cataluña.

Paso de la Barca de Miravet.

Último transbordador sin motor que todavía funciona en todo el Ebro. Empujado sólo por la corriente del agua y la maestría del barquero para cruzar el ancho del río, resulta casi mágico ver como la barcaza llena de coches y gente atraviesa el río en base a la pericia del barquero.

Pueblo antiguo.

A simple vista destaca su estampa panorámica con sus típicas calles estrechas y porchadas, y la última atarazana fluvial donde se calafateaban las típicas embarcaciones del río, el molino de aceite, la aljama morisca y su arcada mudéjar, la antigua iglesia renacentista de la orden hospitalaria y el mirador de la Sanaqueta.

Dignos de visitar son también los restos arqueológicos del primer poblado beréber, al pie del castillo, desde donde se dominan unas vistas increíbles sobre el meandro del Tamarigar, el frondoso bosque de Ribera y las formaciones dolomíticas por el río.

Alfarería.

Una mención aparte merece la alfarería típica de Miravet. Uno de los últimos pueblos donde aún conservan vivo este oficio. Concentrados especialmente en la zona denominada "Raval dels canterers". No se puede visitar la población sin adquirir alguna de sus magníficas piezas de alfarería en cualquiera de los siete talleres existentes en la localidad, que realizan piezas clásicas, con el estilo típico miravetano. Alguno de los talleres disponen de museos particulares de gran interés.

BENIFALLET.

Población típica de la ribera muy pintoresca, con un inmenso atractivo paisajístico debido a que está rodeada de montañas y regada por el río Ebro. Permite disfrutar de distintos paisajes en un espacio reducido. El turista descubrirá la fuerza y la belleza de la naturaleza, donde el agua y la piedra han creado lentamente otra naturaleza.

En 1968 espeleólogos del Grupo de Espeleología de Gracia (Barcelona), en una expedición que hicieron a la Sierra de Cardó, encontraron una serie de cavidades que, investigadas, les llevaron al descubrimiento de la Cueva Marigot y la Cueva Maravelles, que se añadieron a las ya conocidas, formando lo que se conoce en la actualidad como las Cuevas de Benifallet. Actualmente las que están abiertas al público parcialmente son la Cueva Maravelles y la Cueva del Dos.

La Cueva Maravelles.

Esta cueva destaca por su cantidad y calidad de formaciones calcáreas. El lento goteo de las aguas filtradas, cargadas de carbohidratos en disolución, han dado lugar a estas fascinantes formaciones donde la imaginación del visitante puede descubrir imágenes y figuras caprichosas. La cavidad tiene un recorrido de510 metros con unos 10 metros de desnivel aproximadamente. Al margen de las estalactitas y estalagmitas, podemos descubrir en la cueva todo tipo de formaciones como columnas, coladas, macarrones, banderas y sorprendentes estructuras que parecen retar a la ley de la gravedad.

La Cueva del Dos.

Con un recorrido total de253 metros y un desnivel de 12 metros, esta cueva dispone de dos bocas que le dan nombre a la misma. Dispone de una gran sala con abundantes formaciones carbonatadas en proceso de descalcificación, ya que en el aspecto geológico la cueva se encuentra inactiva. Es de destacar las grandes columnas a la izquierda de la sala y las formaciones excéntricas impresionantes, al igual que las existentes en la Cueva Maravelles.

Benifallet es, sin lugar a dudas, un lugar para disfrutar de paisajes llenos de vida y colores intensos. Hay que aprovechar la oportunidad para realizar un paseo por el río Ebro con la clásica embarcación “Benifallet”, que intenta ser una réplica de las antiguas que realizaban sus labores en el Ebro. Dicha embarcación tiene una capacidad para 50 pasajeros y realiza recorridos de casi una hora, río arriba o río abajo.

El Castellot de la Roca Roja.

Aprovechando la opción de viajar en embarcación por el río, podemos realizar una visita guiada a este poblado íbero que se encuentra a unos 20 minutos por el río, de trayecto en barca, que nos dejará en el embarcadero del poblado, donde podremos realizar un paseo para observar la estructura del mismo siguiendo los carteles explicativos de la distribución, forma de vida y manera de trabajar de nuestros antepasados.

TORTOSA.

Esta población es el portal y punto aglutinado de los distintos atractivos que ofrece el territorio aledaño, diferenciado en distintas comarcas, desde el Parque Natural de los puertos de Tortosa-Beceite y su Reserva Nacional de caza, la Vía Verde configurada en la antigua línea del ferrocarril Tortosa Alcañiz, puerta del Parque Natural del Delta del Ebro, de los espacios naturales de la Sierra del Cardó y de los conjuntos históricos de Horta de Sant Joan, Miravet o Arnés. Así como de los espacios de la batalla del Ebro y puerta también de las playas de roca y arena y de turismo familiar como Ametlla de Mar, La Ampolla, San Carles de la Ràpita, Les Cases d'Alcalar etc.

La ciudad de Tortosa posee un conjunto histórico de notables dimensiones, en el que podemos disfrutar de distintas épocas, estilos arquitectónicos realmente llamativos y numerosos en proporción al tamaño de la población.

Castillo de la Zuda o de San Juan.

Impresionante fortaleza elevada sobre la ciudad que domina el río Ebro y la hacen un excepcional mirador. Las primeras estructuras fueron levantadas por los romanos, pero fueron posteriormente los árabes, durante el mandato de Abderramán III, quienes dieron forma a la construcción que se conserva actualmente. A fecha de hoy es un Parador de Turismo, habiendo sido en la sede de Tribunal de Justicia, y durante la Edad Media, fue la residencia del rey Jaime I que lo eligió para iniciar desde aquí la conquista de Morella, Peñíscola y Burriana.

Fuerte de Tenazas.

Fortificación del siglo XVII situada al norte de la ciudad. Actualmente de propiedad privada.

Fortificaciones del Sitjar.

Construcciones del siglo XVII edificadas, como protección de la antigua ubicación de los cuarteles de San Francisco, actualmente ocupados por el Hospital Virgen de la Cinta, en estas fortificaciones se encuentran tres fuertes con grandes fosos, el baluarte del Carmen, conecta con fuerte externo de Bonete que exhibe en su exterior un gran escudo heráldico, que aún hoy en día no se ha identificado a quien representa.

Fuerte de Orleans.

Fortificaciones construidas, también en el siglo XVII, situadas frente a las fortificaciones del Sitjar. Reciben su nombre por el Duque de Orleans, que a las órdenes de Felipe V, sitió la ciudad en 1708.

Tramas de muralla.

En esta construcción destaca la muralla de Remolinos, a la que se puede acceder desde las partes avanzadas del Castillo de San Juan, que actualmente termina en la Torre del Celio. La otra gran muralla de la ciudad es la del Rastre, construida en el siglo XIV y accesible desde el Sitjar.

Torres.

Repartidas por todo el término municipal, podemos ver distintas torres. Construcciones muy arraigadas en la ciudad debido a su importancia como puerto fluvial, lo que la hacía sensible a los ataques piratas. Motivo por el cual se realizaban este tipo de construcciones a modo de mirador, para proteger la población. La Torre del Corder y la del Prior se pueden observar entrando por la ciudad por el norte, la de Campredó y la de la Font del Quinto al sur, complementada por la torre Carrova de Amposta, y al este en el camino de la Ermita de Coll de l'Alba se encuentra la Torre Gassía, y posteriormente la Torre Fullola.

Catedral de Tortosa.

Catedral construida en 1347 en honor Santa María. En 1597 el Obispo de Morella consagró el templo.
Su construcción, claramente gótica, viene definida por su ábside exterior, la girola con doble de ambulatorio, el presbiterio y las tres naves de cinco tramos con sus claves de bóveda.

En el altar mayor se puede observar el retablo policromado del siglo XV, dedicado a Santa María de la Estrella, con escenas de la virgen y del nuevo testamento entre sus capillas. Se puede destacar la dedicada a la Virgen de la Cinta, un gran ejemplo de arquitectura barroca de Cataluña, y también la dedicada a la Mare de Déu del Rosér, donde se encuentra el sepulcro de alabastro más espectacular de la Catedral, dedicado a Joan de Girona.

El claustro de la Catedral restaurado presenta una forma de trapezoide, y acoge una valiosa colección epigráfica en sus muros, además de seis llamativos relojes de sol. Perimetralmente al claustro, se articula la antigua canónica, que conserva el refectorio, el Aula Mayor, el dormitorio canónico y el Aula Minor. Debajo del claustro hay construido un gran refugio antiaéreo que se construyó en 1937 por la guerra civil.

La Catedral conserva un gran número de obras de arte de todo tipo y estilo, lo cual le dan una gran riqueza y valor artístico cultural. A través de ellas podemos observar las distintas épocas y estilos del arte sacro. La iglesia de la Catedral fue nombrada basílica, y en Junio de 1931, junto al Palacio Episcopal, declarada monumento histórico artístico.

Palacio Episcopal.

Situado a pocos metros de la Catedral, por la salida de la misma, llamada Puerta de Palau, es un edificio que fue construido entre el siglo XIII y el siglo XIV, y posteriormente remodelado en el siglo XVIII, en el que se añadió el nuevo edificio adyacente. En 1931 fue declarado también Monumento Histórico Artístico de interés nacional, a pesar de que el palacio necesita alguna restauración es, sin duda, el más hermoso de Cataluña.

En su interior, desde el patio que constituye el centro de la construcción, podemos distinguir una multitud de elementos arquitectónicos, especialmente en su amplia escalera volada, y observar el resto de elementos, muy representativos de la arquitectura, con los que está construida la edificación. En la fachada interior de la capilla podemos observar un imponente trabajo escultórico del siglo XIV, con restos de la policromía original. El Archivo Histórico Diocesano se encuentra instalado en dicho palacio episcopal.

Reales Colegios.

Se conoce por este nombre los tres edificios de la orden de los dominicos, situados en la calle de Santo Domingo, y que fueron declarados Monumento Nacional en 1974. El conjunto de edificios son el Colegio de San Jaime y San Matías, el Colegio de San Jorge Santo Domingo, y la Iglesia de Santo Domingo.

El primero fue cedido por la Generalitat de Cataluña para albergar el archivo histórico de la ciudad, y es el edificio renacentista más sobresaliente de Cataluña.

El segundo, del que sólo se conserva su portalada renacentista, fue la antigua Universidad de la época de Felipe II, y así lo atestigua la inscripción que se puede leer en la puerta con las palabras "la Casa de la Sabiduría", en latín. La Iglesia de Santo Domingo fue uno de los bienes desamortizardos con la ley de Mendizábal, en el siglo XIX, convirtiéndose en instalación militar. Posteriormente, en instalación municipal en la que se alojaba el Museo Archivo Municipal. Después se utilizó como salón noble de la ciudad. Y desde el 2008 se convirtió en sede del Centro de Interpretación del Renacimiento.

Convento de Santa Clara.

Uno de los más antiguos de la ciudad. Fue fundado en 1283. Situado en el barrio del mismo nombre y colindante con la muralla medieval del barrio del Rastro, este convento sufrió graves daños durante la guerra civil. Conserva un claustro de estilo gótico español, del cual sólo se conservan el ala norte y la oeste, y gran parte de sus elementos arquitectónicos fueron sustituidos en una restauración realizada en 1998. De la Iglesia realizada por los templarios sólo se conservan las cinco arcadas de arco apuntado.

Lonja de Tortosa.

Del antiguo edificio sólo se conserva el porche de trigo del siglo XIV, que en 1933 fue trasladado desde su ubicación original hasta el parque municipal Teodoro González. Es la más antigua de las lonjas conservadas en lo que era el antiguo territorio de la corona de Aragón, y su importancia llegó a ser tal, que establecía el precio del trigo en la vertiente occidental mediterránea.

Palacios.

La guerra española, y algunas actuaciones desafortunadas, hicieron desaparecer algunos de los palacios y casas nobles de la ciudad. En la actualidad se conservan amparadas por el conjunto histórico artísticos los siguientes:

Palacio Montagut. En la calle Santa Ana 3 y 5, sede de la Comunidad de Regantes del Canal Izquierdo del Ebro.

Palacio Episcopal Románico. Situado frente al Palacio Episcopal gótico, en la actualidad no es visitable.

Palacio Despuig. Palacio del siglo XV, ubicado junto al palacio Oriol y que fue restaurado a mitades del siglo XX. Destacan su galería gótica y las vigas policromas de los techos restaurados.

Palacio Oriol. Situado en la calle de la Rosa, antiguamente fue el palacio de los Marco. Posteriormente del Marqués de Bellet y de Mianes, pasando finalmente a ser del Marqués de Santa Coloma. Presenta vigas policromas y un interesante patio interior.

Palacio Campmany. Situado también en la calle de la Rosa, antiguamente había sido el Palacio de la Condesa de Vallcabra. Es de destacar su fachada del siglo XVIII almohadillada y el alero de su tejado. También dispone de un interesante patio interior.

Casa-Palacio Abària-Aldana. Tras una gran polémica surgida a finales del siglo XX, con motivo de su restauración del edificio, fue cedido a la Generalitat, perteneciendo ahora a esta entidad y siendo sede del Gobierno de la institución. Colindante a ella se encuentra la antigua iglesia de los Dolores, destruida en la Guerra Española.

Palacio Oliver de Boteller o Casa Villoria. Construcción del siglo XV y declarado actualmente Bien de Interés Cultural, es la sede del Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña. Su fachada fue trasladada piedra a piedra desde su emplazamiento original frente al río Ebro, unos 150 metros más abajo. En una de sus esquinas se instaló una antigua fuente gótica del siglo XV, que había estado situada en lo que es actualmente la Plaza de Agustí Querol.

Edificios modernistas y de interés arquitectónico.

Matadero Público. Construido a principios del siglo XX y situado en el barrio de Remolino, en uno de sus pabellones acoge en la actualidad la sala de exposiciones Antoni García.

Pasaje Franquet. De finales siglo XIX, situados entre la Calle Ciutat y la Calle de Cambis.

Mercado Municipal. Uno de los más monumentales de Cataluña, con 2.650 m² y que se encuentra a la altura de los grandes mercados municipales barceloneses.

Casa Pilar Fontanet llamada popularmente Casa Greco. Construido a principios del siglo XX junto al Portal Dels Romeus y frente a la puerta de La Olivera, es uno de los accesos al claustro de la catedral.

Templo de la Reparación. Inaugurado en 1903, está ubicado en la calle de la Merced. Resalta la cúpula multicolor, visible desde diversos lugares de la ciudad. De ineludible visita.

Casa Ricardo Climent. Situado en la calle Montcada, frente al Palacio Avària. A destacar los esgrafiados de su fachada y su mirador. Actualmente es Sede del Registro General de la Diputación Provincial de Tarragona.

Casa Ramón Sechí. En el número cuatro de la plaza Agustín Querol. A su lado se puede contemplar una antigua farmacia.

Almacenes J. Bennett Piñana. En la Avenida de la Generalitat número tres, muy cerca del Puente del Estado.

Hotel Siboni. En el número seis de la Calle del Angel, destaca, como en la mayoría de los casos, su especial fachada.

Casa José Bau Vergés. En la calle Berenguer IV número 26. Una muestra de la hegemonía económica de los comerciantes de aceite.

Casa Salvador Brunet Sala. En la calle Cervantes. Actualmente es la sede de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Tortosa.

Villa Mercedes. Conocida popularmente como la casa de las Torretas.

Casa Bernardo Grego. En la calle República de Argentina.

Clínica Sabaté. En la plaza Alfonso XII, es un ejemplo de la arquitectura temática reflejado en Egipto.

Casa Piñana. Situada en el número 105 de la Avenida de la Generalitat.

Casa Fernando Pallares (Villa Alicia). Destacable su fachada colorida y su torreón.

Casa Manuel Carmós. Situada en la Rambla de Catalunya del barrio de Ferrerías.

Casa Doctor Antonio Lorca. En el paseo del Ebro, esquina con la Rambla de Catalunya, en Ferrerías.

Parque Teodoro González.

Tras un largo proceso de reforma de la ciudad, en la que se derribaron murallas y antiguas construcciones situadas al lado del río. Este parque fue promovido por el alcalde del mismo nombre a finales del siglo XIX, principios del siglo XX, y fue diseñado en la línea de jardines románticos con rasgos modernistas. Actualmente los sectores de ajardinamiento geométrico abundan en el mismo, con el uso de parterres típicos de los jardines franceses. La vegetación del parque representa una gran variedad botánica que, además de las especies autóctonas, presenta plantas más exóticas como cedros del Líbano, de Siria y de Turquía, magnolios originarios de América y entre otras especies la tuya gigante, además de especies provenientes de Japón, Manchuria y Corea. En 1933 se instaló la fachada de la lonja del trigo, y posteriormente una locomotora de vapor de la antiguo Tren del Carrilet que realizaba el servicio de Tortosa hacia el Delta del Ebro.

Monumento a la Batalla del Ebro.

Monumental escultura situada en el centro del río que rememora actualmente a todos los caídos de la Guerra Civil Española. Fue levantada por orden del General Rebelde, siendo retirados posteriormente todos los símbolos fascistas del mismo. Aunque incomprensiblemente ostenta todavía el águila imperial, contraviniendo las leyes y el sentido ético que debe regir especialmente en los países que han sido víctimas de un régimen genocida.

Museos y archivos históricos.

A pesar del peso patrimonial de la ciudad, la misma no dispone de una institución museística reguladora. Aunque el Catálogo de Fondos del Ayuntamiento de Tortosa supera los 4000 registros. A destacar:

Archivo Comarcal del Bajo Ebro. Ubicado en el colegio de San Jaime y San Matías, incluido por el archivo histórico de la ciudad de Tortosa, tanto el fotográfico, histórico, bibliotecario y hemeroteca.

Archivo Capitular de Tortosa. Ubicado en las dependencias anexas a la Catedral. Reúne una importante colección de códices medievales, incunables y pergaminos.

Archivo Histórico Diocesano. Ubicado en el Palacio Episcopal.

Parque de Esculturas Jardines del Príncipe. Muestra de esculturas al aire libre del artista Santiago de Santiago, en el barrio de la judería, a los pies del Castillo de la Zuda.